El psique siempre reconoce “el momento”, el exacto fragmento de tiempo en que algo cambia en el sistema. Cambios. Momentos. Y el único prerrequisito: reconocimiento.Reconocimiento de aquella fracción de segundo en que la fe por otro se humano desapareció de la conciencia, huyo, dejo de existir, para nunca mas regresar.
Aunque la existencia de esa entidad es la perspectiva constructiva del humano, tal vez, nunca existió, tal vez fue una simple “construcción” del psique, una ilusión que tenia que morir en ese preciso fragmento de tiempo para poder sobrevivir. Aquellos “constructivistas” enlazados, destinados, conectados, unidos a definir este axioma como “cinismo”, siempre serán los lógicos, porque es lógico actuar por temor, horror, miedo de que la burbuja perfecta que han creado y llamado “mundo” se fracture, con el precioso y puntiagudo alfiler de la de verdad, y detallando el trasfondo, ¿Cuál es la verdad? , aguda tal como es, no existe la confianza en otro ser, solo la ilusión, de que existe esa entidad, sentimiento, conciencia, o razón de actuar en el ser. Es lo que mi ser llama: mentiras necesarias, necesarias, requeridas y precisas, para vivir dentro de la burbuja, para vivir la mentira.












